sábado, diciembre 01, 2012

john ashbery / un poema inédito





lista de pendientes

El extraño camina hacia los niños, que se adentran
en el cielo. Nace una lección. Hay quienes
dirán que nos hace mejores. No nosotros, sin embargo.
Nacimos para ignorar las señales de aviso
[y negar las coacciones a testigos.
Por lo demás, seguiremos el orden del día que se fraguó para nosotros.
Elegías en lata. «Eso» viene a resumirlo más a menos
mientras nuestro paso por el planeta termina ambiguamente.

Y aunque fuimos propuestos para el cuadro de honor
otros ascendieron en nuestro lugar, guardaron silencio
en la paradoja envolvente. Invitados a inspeccionar coches viejos,
pocos se dieron cuenta de a qué daban su conformidad,
o de cómo el muro vacío convertido en confidencia incriminatoria
florecía en forma de sala de sucesos y casos paranormales…
justo lo que esperábamos del temblor incitante de la tarde marchita.

«De lo más ilustre»… Me voy acercando
aunque no necesite la atención… o casi,
porque sucede, simplemente, ¿o…?
                                                       No sé cómo me siento.
Es esta ignorancia de los números y sus consecuencias,
[nosotros incluidos.
Recostado sobre un tartán ambiguo en una cabaña elegante,
[uno escucha
arias olvidadas de un altavoz con forma de petunia.
Donna è mobile. Où va la jeune Hindoue?
Oui, c’est elle, c’est la déesse. Pero no me liberes
todavía. Demasiado poco es demasiado pronto.
Lo mismo da gruñir como un bote a pedales en una zanja
que terminar aceptando como nuestras estas prácticas tardías.
Quedan muchas preguntas
                                          y no quieren saber nada.


Trad. J.D.




¿Ashbery escribiendo poesía política? Algo de eso parece haber en esta «Lista de pendientes» que acaba de ver la luz –con otros tres poemas inéditos– en el último número de Poetry Nation Review. Sólo así tengo la impresión de comprender cabalmente las dos primeras estrofas, aunque ya sabemos que con Ashbery el verbo «comprender» adquiere un sesgo especial. Ese verso sobre los que «ascendieron» y «guardaron silencio / en la paradoja envolvente» tiene miga, la verdad, como la tiene también el verso final, todo un golpe de genio. «Por lo demás, seguiremos el orden del día que se fraguó para nosotros»… Si esa frase no define cabalmente la inepcia de nuestros gobernantes, no sé qué otra puede hacerlo.

No me olvido de dar las gracias a la poeta y abogada María Antonia Ortega, que me dio la traducción de un par de términos de la jerga jurídica anglosajona: «coacciones a testigos» (witness tampering) y «confidencia incriminatoria» (state’s evidence), que es el testimonio confidencial que un coimputado ofrece con la esperanza de obtener un trato ventajoso (como ver rebajada su condena). Se comprende que en estos dos casos toda traducción es aproximada, pues el sistema jurídico de Estados Unidos es diferente al nuestro; por no hablar de la fuerza subversiva que tiene, en el original, la palabra «state», y que la traducción sencillamente no puede replicar…

El original, aquí.

4 comentarios:

Índigo dijo...

Más que ineptos, ellos.

Tu traducción fluye, como siempre.

Abrazo.

Régulo Hernández dijo...

Gracias, Jordi, nuevamente, por tu generosidad, al regalarnos con tanta frecuencia tus traducciones. Conocer a un traductor de frontera, como tú, un heraldo de la voz nueva, es todo un privilegio.
Un abrazo. R.

Jordi Doce dijo...

Gracias, amigos. Régulo, que bueno saberte por aquí. Eres muy generoso, demasiado. Me gusta eso de "heraldo de la voz nueva"! Abrazo, J12

Carmen Anisa dijo...

Muchas gracias, Jordi. Como siempre, es un placer leer tu blog. En cuanto al poema, seguiremos leyéndolo. Al fin y al cabo es Ashbery...